Durante los últimos años, RRHH ha estado muy asociado a la tecnología. Nuevas plataformas, módulos, dashboards, inteligencia artificial. Sin embargo, a medida que entramos en 2026, el debate empieza a cambiar. No porque la tecnología deje de ser importante, sino porque ya no es el factor diferencial.
Cada vez más organizaciones tienen herramientas similares. Lo que marcará la diferencia en 2026 no será qué sistema uses, sino qué decisiones tomas con él.
Estas son cinco decisiones clave que ya están sobre la mesa y que definirán si RRHH se convierte en un área estratégica o en un mero gestor de sistemas.
1. Qué tipo de estructura organizativa estás dispuesto a sostener
Durante años, muchas empresas han operado con estructuras cada vez más complejas: capas intermedias, roles difusos, matrices interminables. En 2026, esta complejidad empieza a pasar factura.
Según datos de Deloitte, más del 65% de las organizaciones reconoce que sus estructuras actuales ralentizan la toma de decisiones. No por falta de talento, sino por exceso de intermediación.
La decisión clave no es reorganizar por enésima vez, sino definir qué nivel de complejidad es sostenible. Menos capas, roles más claros y responsabilidades mejor delimitadas no son una moda, son una respuesta al desgaste organizativo.
2. Qué tipo de liderazgo vas a permitir (y cuál no)
El liderazgo es uno de los grandes puntos ciegos en RRHH. Se mide, se forma, se evalúa, pero rara vez se toman decisiones firmes.
Datos de Gallup muestran que aproximadamente el 70% del compromiso de los equipos depende directamente del manager. Aun así, muchas organizaciones siguen promoviendo perfiles técnicos sin evaluar su impacto real sobre las personas.
En 2026, la decisión clave no será ofrecer más formación en liderazgo, sino establecer consecuencias claras. Qué comportamientos se toleran. Cuáles no. Y qué impacto tiene liderar mal, aunque los resultados numéricos acompañen.
3. Cómo se reparte realmente la carga de trabajo
La sobrecarga no siempre es visible en los indicadores clásicos. No aparece en los sistemas, pero se acumula en las personas.
Un estudio de la Organización Mundial de la Salud y la OIT ya advertía que jornadas prolongadas y carga sostenida aumentan significativamente el riesgo de ansiedad, depresión y problemas cardiovasculares. En 2026, ignorar esto ya no es una falta de sensibilidad, es una mala decisión de negocio.
RRHH tendrá que decidir si sigue gestionando cargas “sobre el papel” o si entra de lleno a revisar cómo se distribuye el trabajo real, no el ideal.
4. Qué se evalúa y qué se deja de evaluar
Muchas organizaciones siguen evaluando con modelos heredados que ya no reflejan cómo se trabaja hoy. Objetivos poco realistas, métricas individuales en entornos colaborativos y evaluaciones que generan más tensión que aprendizaje.
Según un informe de Gartner, más del 50% de las empresas está replanteando sus sistemas de evaluación porque no están correlacionando bien con desempeño real ni con retención.
La decisión no es cambiar el formulario, sino decidir qué tiene sentido medir y qué no. Y aceptar que no todo lo importante es cuantificable.
5. Qué cultura se refuerza con las decisiones cotidianas
La cultura no se define en valores corporativos, sino en decisiones pequeñas y repetidas. Qué se premia. Qué se ignora. Qué se tolera cuando hay presión.
En 2026, las organizaciones que funcionen mejor no serán las que tengan discursos más inspiradores, sino las que muestren coherencia entre lo que dicen y lo que hacen, especialmente en momentos incómodos.
La gran decisión de RRHH es asumir que la cultura no se comunica, se ejecuta.
2026 será un año de decisiones, no de discursos
La tecnología seguirá siendo clave, pero no sustituirá el criterio. Plataformas como SAP SuccessFactors ofrecen hoy una base sólida para ordenar datos, procesos y experiencia de empleado, pero su verdadero valor no está en la herramienta, sino en las decisiones que se toman a partir de ella. RRHH que quiera ser estratégico en 2026 tendrá que tomar decisiones menos cómodas, pero más claras. Y eso, paradójicamente, será su mayor valor.

